“De los sepulcros” de Foscolo: es la obra del poeta más compacta y concluida escrita en pocos meses entre el verano y el invierno de 1806 y publicada en 1807. Es probable que la idea de escribir "De los sepulcros" sea nacida en poeta a raíz de un debate con Ippolito Pindemonte, al que está dedicado el poema, inspirándose en lo que estaba escrito en el edicto de Saint Cloud, que reglamentaba las prácticas sepulcrales según la cual no se debían tener más tumbas dentro de los muros ciudadanas o grandes tumbas para aquellos que si lo podían permitir. Foscolo no es innovador para el tema sepulcral, tratado ya por los poetas pre romanticos ingleses; la innovación está en el hecho que el autor pone en la obra los principales temas de su poética. Encontramos en efecto el materialismo, el significado de la civilización y la poesía, la condición histórica de la Italia y las posibilidades de rescate de identidad individual y social del poeta. Foscolo trata el tema de Florencia y de las tumbas de Santa Cruz en la tercera sección del carme: las tumbas de los fuertes hacen bonita la tierra que les alberga y empujan a grandes obras. Cuando Foscolo vio en Santa Cruz las tumbas de Machiavelli, de Michelangel y de Galileo aclamó Florencia considerada santísima para la belleza de su tierra y por haber dado los padres y la lengua a Dante y a Petrarca (enterrados, respectivamente, en Ravenna y Arquà), pero aún más santísima porque ha conservado en un templo las glorias de Italia, que son las únicas después de que los extranjeros nos han secuestrado todo, excepto la memoria.
Tumba de Michelangelo
Monumento por Dante Alighieri
Tumba de Leonardo Bruni
Tumba de Vittorio Alfieri
Monumento por Machiavelli
Monumento por Gioacchino Rossini
Monumento por Galileo